C3 - Neologismos - por Bea

Cuando llegó el momento de circunstanciar, dispuso todos los elementos sobre el curtorio. Alineó las herramientas y afinó el pursómetro. No podía darse margen de error. El corte sobre la tula debía ser carnasivo y perfecto. Los lelustros así lo habían exigido cuando lo contrataron.
Para evitar distracciones, encerró a Cuchito en la cocina y desconectó el parnario.
Se detuvo un momento a imaginar cómo iba a invertir los leifradis prometidos. Terminaría con el soldido del banco y luego cumpliría ese viejo sueño.
Con ese pensamiento en la mente, volvió al laboratorio...

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