C8 - microcuentos - Bea

De chica siempre le fascinó el mar. Sumergirse en esa inmensa masa de agua salada en continuo movimiento era la forma de sentirse libre.
Después creció y sufrió empleos que la desgastaron. En ellos soñaba en el mar como otros sueñan con la libertad.
Hoy acaba de renunciar al último de esos empleos. Y esboza una sonrisa cuando escucha en una radio al pasar que una inmensa masa de agua salada avanza sobre Buenos Aires desde el sur.

3 comentarios:

Alaniz dijo...

Muy Bueno!!!

Daniel dijo...

Me gustó mucho. Me sentí muy identificada ya que viví varios años en Mar del Plata y el mar es lo más. Acá todo cemento y riachuelo.Graciela

Daniel dijo...

Me gustó mucho. Me sentí muy identificada ya que viví varios años en Mar del Plata y el mar es lo más. Acá todo cemento y riachuelo.Graciela