C14 - DPV - klein

Suena el despertador, otro día, otra mañana. Una más que empezaba como siempre a las seis y media. .
Alicia saltó de la cama gritándole a los chicos para que se levanten mientras yo trataba de ponerme en sintonía con el día que tenia que atravesar.
No seria un día fácil, hacia meses que venia trabajando este tema en terapia.
Día a día fui dándole vueltas al asunto, así que no podía hacerme más el boludo, ya no tenía mas excusas.
Me serví una taza de café mientras veía a Alicia y a los chicos como una sola cosa pegajosa que hacían ruidos, gritaban, se enojaban
Pero yo estaba en otra frecuencia, de eso no cabía duda alguna
Mientras me duchaba, me debatía nuevamente entre lo que debía y lo que quería hacer.
Ya no me quedaba mucho tiempo, se estaba terminando el año y comenzar uno nuevo en esta misma situación seria sencillamente insostenible.
_Alicia, donde esta la maquina de afeitar? Nunca encuentro nada!!!
Una vez más, me ignoro, como siempre.
Justo en ese momento, cuanto más la necesitaba.
Termine de acicalarme, me miré al espejo y como desde hacia ya un tiempo, la imagen que me devolvió no era la que esperaba de mi.
Todo coincidía en lo mismo. Todo me llevaba a la misma conclusión, Tenia que encarar el tema si o si.
Termine de vestirme, lo de siempre, camisa, corbata, traje azul, medias al tono
Y una vez más me sorprendió nuevamente el espejo, esa imagen que reflejaba no era la mía. Todo se transformaba en indicios que me marcaban que mi decisión era la correcta.
_Listo, me dije, decidido, hoy termino con este asunto.
Le di un beso Alicia, hicimos los mismos comentarios de siempre, las mismas preguntas de rutina, _ a que hora venís? No te olvides de pagar la tarjeta que vence hoy!
Mientras los chicos subían al auto; Saludo de acá, saludo de allá.
Encaminé hacia el colegio mientras iba haciéndole a los chicos nuevamente, las mismas preguntas de siempre , del tipo: hicieron las tareas; que materias tienen hoy ?
Llegué al colegio, los chicos bajaron del auto, besos y chau.
Otra vez comenzaban mis dilucidaciones .Estaba de nuevo a solas junto a mis pensamientos y mis dudas. Otra vez me asaltaban, ellas , que me habían acompañado desde hacia un par de meses; era el momento oportuno para pedir aquello que necesitaba?
Ya no habia vuelta atrás.
Estacione el auto, me saludo el encargado y hasta me resultó sospechoso porque sentía que me miraba con ojos comprensivos.
Mientras esperaba el ascensor, me comentó sobre el partido del dia anterior, le mentí diciendo que no lo había visto, aunque en realidad si lo había hecho, junto con Matias y sus compañeros del colegio. Mentí para no distraerme hablando de otros temas. Necesitaba máxima concentración.
Entre a mi despacho, levante el teléfono y le pedí a Mariel, mi secretaria, que dicho sea de paso estaba muy fuerte, que me organizara una reunión con Cesar, el gerente general.
Aunque sorprendida por mi pedido, me contestó que me lo confirmaría en cuanto lo gestionara.
Si bien no podía dejar de imaginarme su tremendo trasero revoloteando por los corredores, volví a concentrarme en mi objetivo.
Tenía taquicardia y me transpiraban las manos.
Sonó el teléfono, Mariel me anunciaba que Cesar me estaba esperando.
Se me secó la boca y mi estomago quedo detenido.
Mientras me dirigía a su oficina, volví a repetir el pedido en voz alta:
_ Cesar, necesito un aumento de sueldo.
Y fue , en ese momento, que imagine a Alicia y a los chicos orgullosos de mi.

M:K:

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustò. Mas pensando que lo escribiò una mujer, hay que ponerse en la piel de un hombre...

Graciela "Boticaria"- Boti dijo...

...esos ojos negros que atraparon mis pupilas, las desarmaron, la nutrieron y al final en un intento de huída infantil se quedaron conmigo, ahí escondidos, sin ni siquiera mirar...

Dedicado a Anónimo.

Anónimo dijo...

Ojos negros que no paran de brillar y son càlidos como el cafè de una mañana de invierno...