C5 - narrador omniciente _ La Klein

Parte I
El narrador omniciente nos cuenta....


El día comenzó mal. Mucho calor, mucha humedad.
Carola se despertó transpirada, agitada, como rescatada de una profunda pesadilla que no se animaba a recordar.
Hacia ya tiempo que vivía sola. Se había separado hacia ya diez años de su marido, y sus hijos, cada uno con sus cónyuges, vivian en Canada desde hacia ya casi ocho años, con mas precisión desde la crisis del 2001 . Los dos habían sido contratados por importantes empresas siendo seducidos a dejar su país y adoptar el otro como propio
Carola sentía la soledad a flor de piel. Si bien no podía evitar dejarse llevar por recuerdos y relatos que la acompañaban, trataba de generarse siempre actividades. Su soledad era ingobernable.
Desde hacia una año compartía su vida con un gato negro y gordo que había rescatado de la calle, a quien había bautizado Vito. Vito había empezado de a poco a darle sentido a su vida, Carola le hablaba, le contaba de sus penas y tristezas, se entregaba sus a ronroneos , lo mimaba se ocupaba obsesivamente de su alimentación, de su higiene, de su salud, en fin de su vida. Vito la ayudaba a reparar todo ese dolor que la acompañaba hacia ya bastantes años.
Pero esa mañana se despertó mal, confusa, rara
Esa mañana Carola se vistió para salir a hacer las compras de todos los días . Bajo a la calle a buscar lo de siempre aunque ese “siempre” ese día le sonaba mas pegajoso que de costumbre. Paso por el supermercado chino, compro conservas y lácteos, lo de siempre, luego paso por la veterinaria, pidió el alimento balanceado de siempre y llevo una pelotita naranja para Vito.
Por ultimo pasó por la panadería, converso entretenida con la panadera, con quien habia armado una estrecha amistad, siendo la compra de pan no mas que una excusa para alimentarla.
Luego de las distintas adquisiciones emprendió el regreso a su casa. Antes de llegar y ni bien doblo en la esquina, quedo congelada , paralizada. Con la boca seca y la respiración agitada vio a Vito que yacía acostado en una losa del balcón roto que estaba en el edificio vecino...Pero como? Como habia llegado ahí? No era tiempo de preguntas Pensó rápidamente que era imposible salir de ese balcón y empezó a gritar desesperadamente. Vito, Vito!!! Mas gritaba mas lloraba.

La panadera junto con otras personas que se agruparon para ver que ocurria empezaron a a llamarlo al gato. Todos se hermanaban en la angustia y desesperación de Carola. Vito era de todos.

Paso un ciclista por la cuadra que impactado, por la imagen casi borgiana del gato negro, atrapado en ese balcon detuvo su marcha, vaya saber que lo habria impactado tanto, y se unio al grupo de gente que llamaban a viva voz a Vito, y comenzó a hacerlo con la misma angustia de todos.

El farmaceuta de la esquina , que formaba parte de el grupo de rescate , tomo las riendas y empezó a comandar acciones para poder rescatar al animal que ya en ese punto miraba aterrorizado que es lo que pasaba abajo.
Se voto la moción de llamar a los bomberos , quienes en minutos llegaron con una escalera mecánica que desplegaron en el frente de la casa.


En no menos de diez minutos el señor bombero, excedido un poco de peso, llegaba después de subir escalón por escalon de esa escalera enclenque, donde el gato ya, en posición expectante , observaba la situación.
Le tendió una mano al gato, este se resistió inmediatamente. Tal vez por el susto de ver ese gordote personaje ascender desde la nada y querer agarrarlo
Intento otra vez, y esta vez si lo logro, con fuerza lo tomo del lomo, y lo llevo, sosteniéndolo firmemente, hacia donde estaba Carola, que ya a a esta altura yacía semi-desmayada en una reposera que le había habilitado su amiga panadera.

Con Vito como trofeo ,el señor bombero empezó a retirarse de escena bajando escalón por escalón, .
Le entrego el gato a Carola que lloraba de agradecimiento al igual que todo la gente que estaba desde hacia rato observando la escena
Todos gritaban a viva voz, todos abrazaban y besaban al bombero.
Cuando Carola tomo el gato, de repente su cara se desfiguro.
- Este no es Vito !! gritaba nuevamente desesperada Carola. Su gato, Vito, tenia una mancha blanca en la cola
Sin perder un segundo el grupo de rescate , empezó a correr hacia el departamento de Carola a constatar lo que finalmente sucedió, su gato dormia placidamente en el canasto.
El ciclista con una mezcla de confusión y sorpresa tomo nuevamente la bicicleta y retomo su marcha .



F I N

1 comentario:

Alaniz dijo...

Muy gracioso!!! :)